Santiago, agosto de 2026. – VíasChile, con su sociedad concesionaria Autopista Nueva Aconcagua (Ruta 5 Norte, Santiago-Los Vilos), inició la operación del sistema de cobro electrónico Multi Lane Free Flow (MLFF) en las plazas de peaje Las Vegas (comuna de Llay-Llay, Región de Valparaíso) y Pichidangui (comuna de Los Vilos, de la Región de Coquimbo), cuyos pórticos están ubicados en los kilómetros 92,5 y 190,4 respectivamente.
El proyecto incluyó obras de ampliación y mejoramiento que se desarrollaron desde enero de este año, las cuales complementan el servicio Free Flow ya existente en el Túnel El Melón de la misma ruta. De esta forma, se optimiza la experiencia de viaje y se reducirían los tiempos de desplazamiento en hasta 15 minutos en períodos de alto tráfico (tomando como referencia un trayecto entre Santiago-Los Vilos), a través de un peaje moderno y sin detenciones.
Entre los principales beneficios de este sistema destacan:
«La implementación del cobro electrónico en los peajes Las Vegas y Pichidangui marca un hito en nuestro plan de modernización para Autopista Nueva Aconcagua, que va en beneficio de todos los usuarios de la ruta y de quienes viven en su entorno. En este caso, la tecnología nos permite avanzar en nuestro propósito para desarrollar una infraestructura vial eficiente, segura y comprometida con el bienestar de las personas a través de una mejor experiencia de viaje, haciendo posible un tránsito sin detenciones y con menores tiempos de desplazamiento».
— Andrés Barberis
Director General de VíasChile
Anteriormente, la Plaza de Peaje Las Vegas funcionaba en el kilómetro 89 de la ruta, operando con 15 pistas y 14 casetas con sistema de cobro manual tradicional y electrónico con barrera (Stop and Go). Por su parte, la Plaza de Peaje Pichidangui (kilómetro 190,5) operaba con 9 pistas y 8 casetas, solo con sistema manual tradicional.
Cabe recordar que Autopista Nueva Aconcagua se sumó a la operación de VíasChile el 1 de abril de 2025, abarcando el tramo Santiago-Los Vilos de la Ruta 5. El proyecto contempla una inversión de US$1.160 millones a 2032 a lo largo de sus 223 kilómetros y se trata de una concesión que representa una continuidad natural del ingreso norte de Autopista Central, conectando geográficamente las regiones Metropolitana y de Valparaíso con la Región de Coquimbo, a través de 12 comunas.